Torres Piña: el oficio de sumar sin dejar de ser él mismo

Carlos Torres Piña ha construido buena parte de su trayectoria haciendo algo que en la política michoacana resulta cada vez más necesario, hablar con distintos, mantener abiertos los puentes y encontrar coincidencias sin convertir cada diferencia en una ruptura.


No es una cualidad surgida al calor del proceso actual. Su trayectoria de más de dos décadas ha pasado por el Poder Legislativo, la Secretaría de Gobierno y la Fiscalía, tres responsabilidades que exigen capacidades diferentes, pero comparten una condición, saber escuchar, procesar posiciones encontradas y tomar decisiones.

En las últimas semanas, liderazgos de diferentes regiones y expresiones políticas han manifestado respaldo a su proyecto, mientras Torres Piña mantiene una ruta que busca incorporar a mujeres, jóvenes, productores, empresarios, comunidades, organizaciones sociales y distintos sectores alrededor de una agenda común para Michoacán.

Sumar, sin embargo, no consiste únicamente en reunir nombres, el verdadero reto es generar interlocución entre quienes no necesariamente piensan igual.

La capacidad de saber que gobernar o coordinar exige escuchar antes de reaccionar. En política, levantar la voz puede ser sencillo; volver a sentar en una misma mesa a quienes se enfrentaron es bastante más complicado, pero hay también otro Torres Piña que ayuda a comprender al político.

En sus redes sociales aparece más allá del funcionario, el hombre de familia, el aficionado al rock y al cine, el michoacano interesado en la historia de su estado.

Son detalles personales, pero ayudan a dibujar un perfil menos rígido y a entender una curiosidad que también aparece en su manera de recorrer los municipios.

Porque conocer la historia importa, la vieja advertencia de que quien ignora el pasado corre el riesgo de repetirlo tiene una lectura particularmente útil en Michoacán, un estado donde las divisiones políticas han dejado lecciones suficientes.

Torres Piña parece mirar esa historia con una idea hacia adelante, los resultados requieren trabajo, equipo y unidad.

Michoacán llegará pronto a una definición donde las mediciones tendrán importancia, pero después vendrá una pregunta más compleja, quién podrá reunir nuevamente a las distintas expresiones y conducir una agenda suficientemente amplia para un estado que no piensa ni vive de una sola manera.


Torres Piña intenta construir esa respuesta desde ahora, tiene trayectoria, experiencia institucional y conocimiento político, y quizá una de sus mayores
fortalezas sea comprender que ningún proyecto de estado puede construirse solo.

La política también es equipo. Es saber de dónde se viene, entender el momento que se vive y tener claridad sobre hacia dónde se quiere avanzar; y si algo necesitará Michoacán en la siguiente etapa será precisamente eso, un perfil capaz de mirar hacia adelante sin romper los puentes que necesita para llegar acompañado.