Morelia, Michoacán, 19 de octubre de 2026.- Michoacán triplicó la superficie destinada a la conservación ambiental durante la actual administración estatal, al pasar de 72 mil 418 hectáreas protegidas en 2021 a 212 mil 909 hectáreas en 2026, como resultado de las estrategias implementadas para preservar los ecosistemas y combatir la deforestación.

De acuerdo con información de la Secretaría del Medio Ambiente (Secma), las superficies incorporadas al Sistema Estatal de Áreas de Conservación se encuentran distribuidas en 74 municipios, mediante diferentes esquemas de protección y manejo sustentable de los recursos naturales.
Entre las modalidades de conservación se encuentran las Áreas Naturales Protegidas, Zonas de Restauración Ambiental, Zonas de Protección Ambiental y Áreas Voluntarias de Conservación, mecanismos que buscan garantizar la preservación de los ecosistemas y la biodiversidad regional.
La dependencia estatal informó que durante la actual administración se han incorporado más de 30 nuevas zonas de conservación, mediante decretos oficiales y certificados que permiten establecer medidas de protección ambiental.
Estas incorporaciones representan una superficie superior a las 143 mil 811 hectáreas, destinadas a fortalecer el cuidado de los recursos forestales y naturales de Michoacán.
Entre las áreas integradas recientemente destacan La Ceferina, ubicada en Tancítaro, y Ejido Quiroga, en el municipio de Quiroga, ambas reconocidas bajo el esquema de Áreas Voluntarias de Conservación (AVC).
La Secma explicó que este modelo de protección busca limitar el cambio de uso de suelo y frenar la deforestación, dos de los principales factores que afectan la conservación de los ecosistemas forestales.
Además de preservar la vegetación y la fauna, estas áreas desempeñan un papel fundamental en la protección de las cuencas hidrológicas, particularmente por su capacidad para favorecer la captación de agua y la recarga de los mantos freáticos.
La dependencia destacó que la conservación de los espacios naturales también contribuye a la regulación del clima y al mantenimiento de servicios ambientales esenciales para las comunidades.
Con el incremento de la superficie protegida, el Gobierno de Michoacán busca fortalecer los mecanismos de conservación y restauración ambiental, así como promover el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.
Finalmente, la Secma señaló que estas acciones forman parte de las estrategias estatales para proteger la biodiversidad y asegurar la continuidad de los servicios ecosistémicos que contribuyen al bienestar de la población michoacana.
