Morelia, Michoacán, 27 de enero de 2026.- Al inicio del ciclo escolar 2025-2026, Michoacán registra la ausencia de 20 mil 696 estudiantes en comparación con el periodo anterior, una situación que evidencia una problemática estructural en el sistema educativo estatal, advirtió Horacio Erik Avilés Martínez, doctor en ciencias del desarrollo regional y director fundador de Mexicanos Primero Michoacán.

De acuerdo con el análisis, la pérdida de matriculación representa uno de los retos más graves para la educación en la entidad, al reflejar la falta de políticas públicas integrales que garanticen la permanencia de niñas, niños y jóvenes en las aulas, así como el pleno ejercicio de sus derechos educativos.
El especialista señaló que, si bien se han implementado programas de transferencias económicas, como las becas federales, estas no han logrado revertir de manera significativa la disminución de estudiantes. Un estudio del extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), publicado en diciembre pasado, indica que el programa de becas Benito Juárez apenas redujo en un dos por ciento la pérdida de matrícula en el ciclo escolar subsecuente.
Avilés Martínez subrayó que la disminución de estudiantes debe ser considerada una emergencia estatal, debido a sus implicaciones a corto, mediano y largo plazo, que incluyen menores ingresos a lo largo de la vida, reducción de la movilidad social, afectaciones a la salud física y emocional, así como una mayor vulnerabilidad frente a fenómenos como el trabajo infantil, la explotación laboral y el reclutamiento por parte de grupos delictivos.
En el caso de Michoacán, apuntó que esta problemática se agrava en regiones rurales y con altos niveles de violencia, como la Tierra Caliente, la Costa y zonas de la Meseta Purépecha, donde organizaciones civiles han documentado la incorporación de menores que abandonaron la escuela en actividades vinculadas al crimen organizado.
El análisis advierte que la salida del sistema educativo no solo implica la pérdida de aprendizaje académico, sino también la ruptura de redes sociales fundamentales para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes, afectando su autoestima, salud mental y proyecto de vida.
Si bien el Programa Sectorial de Educación 2025-2030 contempla el incremento de la cobertura y la matrícula escolar, el autor señala que actualmente no existen políticas públicas de alcance integral que respondan a la magnitud del fenómeno, por lo que llamó a que el Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 considere estrategias basadas en evidencia, con enfoque de derechos humanos y atención territorial diferenciada.
Finalmente, Avilés Martínez sostuvo que la educación es el derecho humano que permite el ejercicio de todos los demás, por lo que garantizar trayectorias educativas completas, seguras y pertinentes resulta clave para el desarrollo social, económico y democrático del estado. Agregó que cada estudiante que regresa a las aulas representa una oportunidad para reducir la desigualdad y la violencia, y para construir un mejor futuro para Michoacán.




