Morelia, Michoacán, 14 de agosto de 2026.- Fabiola Alanís destacó la reanudación de las exportaciones de aguacate michoacano hacia Estados Unidos y señaló que el siguiente reto para esta industria es avanzar en mejores condiciones laborales y seguridad social para las personas jornaleras.

La morenista señaló que la cadena productiva del aguacate representa una de las principales actividades económicas de Michoacán, al involucrar a productores, trabajadores agrícolas, transportistas, empacadoras y comercializadores.
“Detrás de cada aguacate que llega a una mesa en México o en Estados Unidos hay una enorme cadena de trabajo: quien planta, cuida, poda, cosecha, transporta, empaca y comercializa. El éxito de esta industria tiene que significar también mejores condiciones de vida para quienes la hacen posible”, expresó.
Alanís consideró que el fortalecimiento del sector debe abordarse desde diferentes ámbitos, entre ellos productividad, logística, seguridad, sanidad, protección ambiental y derechos laborales.
Destacó las acciones impulsadas por el Gobierno federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para avanzar en la formalización laboral de las personas jornaleras agrícolas.
En este contexto, mencionó el Certificado Laboral de Agroexportación y la plataforma VELAGRO, herramientas que, señaló, buscan verificar que los embarques destinados a mercados internacionales cumplan con requerimientos relacionados con la formalización de la mano de obra y su afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Fabiola Alanís consideró que mejorar las condiciones laborales no debe verse como un obstáculo para la competitividad, sino como un elemento para fortalecer la cadena agroexportadora de Michoacán.
También destacó la coordinación entre los gobiernos de México y Estados Unidos para mantener las condiciones que permitan el funcionamiento de esta actividad comercial y brindar seguridad a inspectores, productores, empacadores, transportistas y comunidades relacionadas con el sector.
Finalmente, afirmó que la siguiente etapa para el campo michoacano debe buscar que la actividad económica generada por sus principales cadenas productivas se traduzca en mayores oportunidades y mejores condiciones para las comunidades y trabajadores.




