Morelia, Michoacán, 13 de agosto de 2026.- La cercanía política no necesariamente se mide por el número de municipios recorridos o por la cantidad de personas reunidas en un evento. En la trayectoria de Carlos Torres Piña, aspirante a la coordinación estatal de Defensa de la Transformación y la Soberanía, una práctica se ha mantenido desde sus orígenes familiares hasta sus responsabilidades públicas: escuchar antes de plantear soluciones.

Originario de Paracho e hijo de maestros rurales, Torres Piña ha señalado que de sus padres aprendió la importancia de conocer los problemas de las personas antes de intentar resolverlos. Esa formación posteriormente se trasladó a una trayectoria política de más de dos décadas, en la que ha desempeñado cargos que requieren interlocución con sectores sociales y políticos diversos.
Durante sus etapas como secretario de Gobierno de Michoacán, la atención de conflictos implicó mantener diálogo con integrantes del magisterio, comunidades indígenas, transportistas, organizaciones sociales, autoridades municipales y actores políticos con diferentes demandas y posiciones.
En sus recorridos recientes, Torres Piña ha mantenido encuentros con distintos sectores productivos y sociales. En reuniones con mujeres empresarias, por ejemplo, se han presentado propuestas relacionadas con una mayor participación femenina en licitaciones públicas y con la incorporación de más mujeres a sectores como la industria de la construcción.
Los planteamientos muestran las diferencias existentes entre las necesidades de cada sector. Mientras las empresarias han abordado temas como financiamiento, contratos y oportunidades laborales, productores agrícolas, comerciantes, transportistas y comunidades indígenas mantienen agendas particulares relacionadas con sus actividades y regiones.
En este contexto, la escucha puede funcionar como un mecanismo para obtener información directa sobre las condiciones que enfrenta cada comunidad y contrastarla con los diagnósticos institucionales.
Sin embargo, la realización de reuniones por sí misma no garantiza resultados. El seguimiento de los acuerdos y planteamientos representa una segunda etapa necesaria para convertir el diálogo en acciones concretas.
La experiencia de Torres Piña en la política interna del estado ha estado relacionada precisamente con procesos de negociación y construcción de acuerdos, aunque ello no implica que todos los conflictos atendidos hayan concluido satisfactoriamente o que las decisiones adoptadas hayan estado exentas de cuestionamientos.
En un estado con diferencias económicas, sociales y regionales como Michoacán, la interlocución con sectores que mantienen intereses distintos representa uno de los componentes de la construcción política.
Para Torres Piña, esta práctica tiene un antecedente que remite a su formación familiar en Paracho: escuchar antes de hablar, conocer las necesidades y posteriormente buscar alternativas para atenderlas.




