Morelia, Michoacán a 13 de febrero de 2026.- Enardecidos y afectados, vecinos de colonias populares alertan que sus recibos del impuesto predial se han disparado de la noche a la mañana —en algunos casos duplicando o incluso triplicando el monto que pagaban—, lo que ha encendido la voz de protesta de la dirigencia estatal. Jesús Mora salió a la defensa de las familias y pidió una revisión inmediata “con responsabilidad y de cara al pueblo”, al asegurar que no se trata de un ajuste técnico, sino de un golpe directo a la economía de los hogares.
“Cuando una madre de familia o un adulto mayor pasa de pagar 300 pesos a más de mil, no estamos ante un asunto técnico, estamos ante un impacto real en la economía del hogar”, advirtió Mora, quien insistió en que el debate debe centrarse en proteger a la ciudadanía y no en cálculos políticos. El dirigente recalcó además que Morena no está en contra del cobro del impuesto, sino de que las familias paguen por desórdenes administrativos o decisiones mal planeadas.
Desde la dirigencia se lanzó un severo señalamiento: gobernar implica ordenar las finanzas públicas, no “trasladar la factura” a los ciudadanos cuando las cuentas no cuadran. En ese tenor, se puso en tela de juicio la gestión de la alcaldesa Grecia Quiroz, a quien se le exigió explicar con claridad y transparencia cómo se están calculando los nuevos cobros y por qué familias enteras sufren aumentos que llegan hasta el 300%.
La protesta ciudadana no ha quedado en mera retórica: hay denuncias, solicitudes de revisión y, según reportes, iniciativas en el Congreso para frenar lo que se califica como “tarifazos”. Sin embargo, fuentes legislativas informan que al menos un exhorto para limitar los incrementos fue rechazado en el pleno, lo que ha provocado aún más indignación entre vecinos y líderes sociales.
Mora no se quedó en la crítica: anunció que Morena presentará las acciones necesarias para que se investiguen posibles irregularidades y que, si todo está en regla, las autoridades deben explicarlo “de frente a la gente” y con comprobantes claros. “Administrar mejor, no cobrar más al pueblo”, sentenció el dirigente como consigna.
La imagen que queda es clara y preocupante: familias urgidas, adultos mayores en riesgo de dejar de pagar por imposición de cifras inalcanzables, y un Ayuntamiento bajo la lupa. Los próximos días serán decisivos: la ciudadanía exige resultados, y la política local tendrá que responder con datos, cuentas y, sobre todo, acciones que paren este ajuste que muchos califican de desproporcionado.




