Morelia, Michoacán a 1 de enero de 2025.- El año se despidió con sirenas, metal retorcido y silencio. Sobre el Libramiento Apizaco, en la carretera México–Veracruz, un automóvil Ford Ikon color rojo quedó destrozado en medio del asfalto, testigo mudo de un accidente que le arrebató la vida a un hombre y dejó una familia rota.
De acuerdo con los primeros reportes, el vehículo se habría visto involucrado en un choque con un tractocamión. Los segundos fueron suficientes para cambiarlo todo. En el pavimento, el cuerpo de Juan L., de 35 años de edad, yacía cubierto con una sábana blanca. Era albañil, originario de la comunidad de San Lucas, en el municipio de Huamantla.

Minutos después, su esposa llegó al lugar. El llanto, la incredulidad y el dolor marcaron la escena mientras las llamadas al 911 se multiplicaban y el tráfico se detenía por completo. Elementos de la Policía Municipal de Xaloztoc acordonaron la zona para evitar nuevos accidentes, aunque el silencio ya había tomado el control del lugar.
Personal forense realizó el levantamiento del cuerpo, recogiendo entre vidrios rotos y fierros doblados los últimos rastros de una historia que quedó inconclusa. Así cerró el año en el Libramiento Apizaco: con una vida truncada, una familia en duelo y una silla vacía que ya no volverá a ocuparse en algún hogar.




