Morelia, Michoacán, 16 de mayo de 2026.- La rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Yarabí Ávila González, encabezó la entrega del Reconocimiento Legado Nicolaita 2026, galardón otorgado a 30 profesoras y profesores de la institución por su trayectoria y compromiso con la educación pública.
Durante la ceremonia, el presidente de Mexicanos Primero Michoacán, Erik Avilés Martínez, fungió como orador oficial y destacó que la defensa de la autonomía universitaria es fundamental para el desarrollo educativo y democrático del estado.

“La autonomía universitaria es el oxígeno de la democracia intelectual de Michoacán, y defenderla es un deber de cada integrante de esta comunidad y de cada michoacano que crea en el futuro”, expresó.
Avilés Martínez señaló que existen dos pilares indispensables para consolidar la universidad que requiere la entidad: la autonomía universitaria y la libertad de cátedra. Indicó que la UMSNH es autónoma porque la formación de pensamiento crítico, la investigación y la educación de ciudadanos libres necesitan independencia frente a intereses políticos y electorales.
Asimismo, sostuvo que sin libertad de cátedra no puede existir ciencia, innovación ni pensamiento propio, y agregó que la exigencia de un presupuesto suficiente para la máxima casa de estudios es una demanda legítima para garantizar la excelencia académica.

“El presupuesto pleno y suficiente es indispensable, porque ninguna autonomía puede ejercerse en la precariedad y ninguna excelencia puede construirse con financiamiento insuficiente”, afirmó.
El presidente de Mexicanos Primero Michoacán subrayó que la Universidad Michoacana representa la columna vertebral de la educación media superior y superior en el estado, debido a la importancia de su cobertura educativa y su impacto social.
En ese contexto, reconoció el significado del Legado Nicolaita, instaurado por la rectora Yarabí Ávila en 2024 y entregado por tercera ocasión consecutiva, al señalar que el reconocimiento visibiliza el esfuerzo diario de las y los docentes que han dedicado su vida a la formación de nuevas generaciones.
También consideró que el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia debe incorporar una agenda sólida para el fortalecimiento docente, al advertir que muchas de las metas educativas de la entidad dependen directamente de la Universidad Michoacana.
Por su parte, la profesora de la Facultad de Enfermería, María Magdalena Lozano Zúñiga, afirmó que recibir el Legado Nicolaita representa un compromiso mayor con las y los estudiantes y con la vocación humanista de la institución.
“La Universidad no es solamente una institución educativa, es memoria, identidad y compromiso social”, expresó.
En tanto, el profesor investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias y Forestales, Carlos Antonio Martínez Palacios, destacó que el reconocimiento honra no solo trayectorias personales, sino también años de dedicación a la educación y a la universidad pública.
Añadió que el verdadero legado universitario se mide por la capacidad de inspirar y transformar vidas a través de la enseñanza y la investigación.




