Morelia, Michoacán, 18 de marzo de 2026.- El Congreso del Estado llevó a cabo la capacitación “Claves para prevenir y erradicar el acoso sexual en el trabajo”, dirigida al personal del Poder Legislativo, con el objetivo de fortalecer espacios laborales seguros, bajo un ambiente de respeto y libertad.

Durante la actividad realizada en el Salón de Recepciones, el presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, señaló que el acoso y el hostigamiento sexual no deben tener cabida en ninguna institución pública, y afirmó que en el Poder Legislativo el respeto a la dignidad e integridad de las personas debe ser un principio central en el trabajo cotidiano.
El legislador subrayó que el Congreso no solo es un espacio donde se elaboran leyes, sino también un lugar en el que deben reflejarse los valores que estas promueven, entre ellos el respeto absoluto entre todas y todos.
Acompañado por el secretario general del Sindicato de los Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo, Rogelio Andrade Vargas, y por la ponente Ericka Cervantes Pacheco, Baltazar Gaona indicó que hablar de acoso y hostigamiento sexual no siempre es sencillo, debido a que son temas que durante mucho tiempo han sido silenciados, minimizados o normalizados.
En ese sentido, destacó que este tipo de capacitaciones buscan informar, sensibilizar y transformar, además de brindar herramientas para identificar las conductas que constituyen acoso y hostigamiento sexual dentro de los espacios laborales.
Asimismo, sostuvo que erradicar estas conductas requiere compromiso permanente, voluntad y sensibilidad humana, por lo que llamó a seguir construyendo un Congreso donde prevalezca el respeto y la dignidad de las personas.
Durante la ponencia se explicó que tanto el acoso como el hostigamiento sexual son formas de violencia que implican humillación e intimidación, y que afectan la salud, la integridad, las oportunidades profesionales y los derechos humanos de quienes las padecen.
También se precisó que el hostigamiento sexual ocurre dentro de una relación jerárquica y de subordinación, mediante conductas verbales o físicas de connotación sexual, mientras que el acoso sexual puede presentarse entre personas del mismo nivel jerárquico, a través de un ejercicio abusivo de poder que coloca a la víctima en una situación de indefensión y riesgo.




