Morelia, Michoacán, a 12 de marzo de 2026.- El Congreso del Estado aprobó una reforma a la Ley de Educación del Estado de Michoacán de Ocampo con el objetivo de fomentar la participación activa y equitativa de madres, padres y personas tutoras en las actividades escolares, culturales y comunitarias de sus hijas e hijos.

Durante sesión extraordinaria, las y los integrantes de la Septuagésima Sexta Legislatura avalaron el dictamen elaborado por la Comisión de Educación sobre la iniciativa presentada por la diputada Itzé Camacho Zapiaín, mediante la cual se adiciona un párrafo al artículo 122 de la legislación estatal en la materia.
Con esta modificación se establece que las autoridades educativas deberán promover condiciones de igualdad en la participación de madres, padres y tutores, evitando cualquier forma de exclusión por razones de género o por la estructura familiar.
La reforma también precisa que, de manera particular, se impulsarán acciones que reconozcan y fortalezcan el papel de quienes ejercen la maternidad o la paternidad de manera individual.
En el dictamen se subrayó la importancia de fomentar la involucración de padres monoparentales en la vida de sus hijas e hijos, al considerar que su participación en actividades escolares, culturales y comunitarias contribuye a garantizar entornos de mayor igualdad e inclusión.
En la exposición de motivos de la iniciativa, la diputada Itzé Camacho señaló que en las últimas décadas el papel de los padres en la crianza ha cobrado mayor visibilidad tanto en el ámbito familiar como en el diseño de políticas públicas.
De acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México existen más de 800 mil hogares encabezados por hombres que ejercen la paternidad sin la presencia de una figura materna, mientras que el 18 por ciento de los hogares del país son monoparentales.
Asimismo, se destacó que diversas investigaciones han documentado que la participación activa de los padres en la vida de niñas, niños y adolescentes tiene efectos positivos en su desarrollo emocional, cognitivo y social, al fortalecer su seguridad, autoestima y habilidades socioemocionales.
Con esta reforma, el Congreso del Estado busca que las instituciones educativas reconozcan la diversidad de estructuras familiares y promuevan una participación más incluyente dentro de la comunidad escolar.




