Ciudad de México.— La salud del expresidente Andrés Manuel López Obrador volvió a colocarse en el centro del debate público este sábado luego de que trascendiera que recientemente estuvo hospitalizado por una afección cardiaca, lo que encendió las alarmas y generó una intensa ola de especulación en redes sociales.
La versión comenzó a circular alrededor de las 13:30 horas cuando el periodista Jorge Fernández Menéndez informó que el exmandatario se encontraría internado en el Hospital Central Militar. La publicación provocó una reacción inmediata entre usuarios y analistas políticos, quienes comenzaron a cuestionar el estado de salud del líder político tabasqueño.
Horas después se confirmó que López Obrador actualmente no se encuentra hospitalizado; sin embargo, fuentes citadas en el entorno político indicaron que sí habría estado internado recientemente y que atraviesa un estado de salud delicado, lo que mantuvo viva la incertidumbre.
Antecedentes médicos
Los temas de salud del exmandatario no son nuevos. En 2013, López Obrador sufrió un infarto agudo al miocardio, situación que en su momento generó preocupación nacional. Años más tarde, ya como presidente de México, en enero de 2022 fue sometido a un cateterismo cardíaco tras presentar un episodio de angina inestable.
Además, se ha informado que el fundador de Morena padece hipertensión arterial e hipotiroidismo, condiciones que requieren monitoreo médico constante.
Durante su gobierno (2018–2024), el político también enfrentó episodios de COVID-19, tras contagiarse en tres ocasiones entre 2021 y 2023.
Silencio y versiones encontradas
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial detallado sobre su estado de salud actual. En el pasado, el propio López Obrador ha afirmado que sus padecimientos se encuentran bajo control médico, aunque la reciente versión sobre una hospitalización reavivó el interés público.
Mientras tanto, en el ámbito político y en redes sociales continúan circulando versiones y preguntas sobre la condición del exmandatario, un personaje que sigue siendo una de las figuras más influyentes de la política mexicana, incluso después de haber dejado la presidencia.




