Adán Augusto deja la coordinación de Morena en el Senado en medio de escándalos, acusaciones y millonarias irregularidades

Morelia, Michoacán a 1 de febrero de 2026.- El senador Adán Augusto López Hernández anunció su salida como coordinador de la bancada de Morena en el Senado, argumentando que su decisión obedece a la necesidad de realizar “trabajo político territorial rumbo a 2027”. Sin embargo, su salida ocurre en un contexto marcado por graves señalamientos políticos, financieros y de seguridad, lo que ha generado suspicacias sobre las verdaderas razones detrás del movimiento.

Al ser cuestionado sobre si su renuncia está vinculada a los escándalos que lo persiguen, el exsecretario de Gobernación evitó responder de manera directa y se limitó a decir: “Hablé con quien tenía que hablar”, frase que avivó aún más las especulaciones.

Uno de los casos más delicados es el de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, nombrado por el propio Adán Augusto en 2019. Bermúdez se encuentra actualmente recluido en el Penal del Altiplano, acusado de ser el “Comandante H”, presunto fundador de La Barredora, una organización criminal ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación, involucrada en extorsión, huachicol, secuestros y desapariciones.

El actual gobernador de Tabasco, Javier May, fue contundente al referirse al caso: “Todos sabían quién comandaba La Barredora. ¿O no sabemos?”, declaración que volvió a colocar a Adán Augusto en el centro del debate público.

A estos señalamientos se suma una investigación periodística de N+, que reveló que entre 2023 y 2024 el senador habría recibido 79 millones de pesos de empresas privadas, una de ellas presuntamente catalogada como fantasma por el SAT. Dichos ingresos no coinciden con sus declaraciones patrimoniales: ante el SAT reportó 58 millones, mientras que ante el Senado solo declaró 625 mil pesos.

Además, el PAN ha presentado 37 denuncias ante la Fiscalía General de la República, señalando presuntas irregularidades por más de 700 millones de pesos, así como contratos millonarios adjudicados a clientes de su notaría y empresas creadas en notarías vinculadas a él y a su hermano, por montos que alcanzarían los 11 mil millones de pesos.

Encuestas nacionales también reflejaron el desgaste de su imagen: 79% de los mexicanos consideraban que debía renunciar o apartarse del cargo.

La investigación contra Bermúdez Requena se extendió hasta marzo de 2026 y, justo en este contexto, Adán Augusto abandona uno de los cargos políticos más importantes del país. Para muchos analistas, más que una decisión personal, se trata de un repliegue estratégico para sacarlo del foco mediático y político.

Coincidencia o no, el mensaje es claro: Adán Augusto deja la coordinación, pero las preguntas siguen abiertas.