El dirigente campesino fue asesinado el 19 de octubre de 2025, después de denunciar las extorsiones que afectaban a productores de limón en Tierra Caliente. En su primer aniversario luctuoso, su fotografía fue colocada entre flores y cajas de limones frente a la Catedral de Apatzingán.
Apatzingán, Mich., 19 de octubre de 2026.– A un año del asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, dirigente de los productores de limón del Valle de Apatzingán, campesinos y habitantes de la región recuerdan su lucha contra las extorsiones del crimen organizado, mientras continúa la exigencia de justicia por el homicidio que conmocionó a Michoacán.
Este lunes se cumple exactamente un año de que el presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán fuera privado de la vida, el 19 de octubre de 2025, después de haber denunciado públicamente las amenazas, cobros de piso y presiones económicas que enfrentaban productores y comerciantes del sector citrícola.
Como parte de las actividades conmemorativas, el domingo 18 de octubre se celebró una misa en la Catedral de Apatzingán, donde fue colocada una fotografía de Bernardo Bravo, acompañada de arreglos florales y cajas con limones, el producto agrícola cuya defensa marcó buena parte de su trayectoria.

Asimismo, campesinos de la región recordaron al dirigente mediante una protesta en la estatua de Emiliano Zapata, símbolo de la lucha agraria, para mantener presente su memoria y las demandas de seguridad para quienes trabajan el campo michoacano.
Bernardo Bravo denunció las extorsiones contra los productores de limón
Antes de su asesinato, Bernardo Bravo se había convertido en una de las voces más visibles del sector limonero de Tierra Caliente, al denunciar públicamente los problemas de inseguridad y las presiones económicas ejercidas sobre los productores.

Entre sus principales demandas se encontraban mejores condiciones para la comercialización del limón, precios justos y medidas efectivas contra las extorsiones que afectaban a agricultores, empacadores y comerciantes.
Sus pronunciamientos expusieron las dificultades que enfrentaban las familias dedicadas al cultivo del cítrico, una de las principales actividades económicas del Valle de Apatzingán.
Días antes de su muerte, el dirigente había realizado nuevos llamados para atender la situación que atravesaban los productores de la región.
Así fueron las últimas horas del líder limonero
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos presentada por la Fiscalía General del Estado (FGE), el domingo 19 de octubre de 2025, Bernardo Bravo salió de Morelia con rumbo a Apatzingán, donde tenía previstas actividades relacionadas con el sector citrícola.
Durante parte de su recorrido estuvo acompañado por personal de seguridad; sin embargo, posteriormente continuó sin su escolta.
Las investigaciones establecieron que el dirigente acudió a un inmueble ubicado en la zona de Cenobio Moreno, donde presuntamente se encontró con César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, y Jonathan “N”, conocido como “El Timbas”.
Según la Fiscalía, ambos sujetos fueron identificados como probables responsables del homicidio, cometido mediante disparos de arma de fuego.
La mañana del lunes 20 de octubre de 2025, el cuerpo de Bernardo Bravo fue localizado dentro de un vehículo sobre el camino Apatzingán–Tepetates.

Su asesinato generó indignación entre productores agrícolas, organizaciones campesinas y distintos sectores sociales, debido a las constantes denuncias que había realizado sobre la inseguridad en la región.
Reportaron 14 detenidos por el asesinato; entre ellos, “El Botox”
En septiembre de 2026, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que 14 personas se encontraban detenidas por su probable participación en el asesinato de Bernardo Bravo.
Entre los principales señalados se encuentra César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, identificado por las autoridades como presunto líder de la organización criminal conocida como Los Blancos de Troya.

El sujeto fue detenido en enero de 2026 y posteriormente vinculado a proceso por su probable responsabilidad en el homicidio calificado del dirigente limonero.
Asimismo, la Fiscalía obtuvo una orden de aprehensión contra Jonathan “N”, alias “El Timbas”, también señalado por su probable participación en los hechos.
Aunque las autoridades estatales han destacado los avances de la investigación, los procedimientos judiciales deben continuar hasta que se determinen las responsabilidades correspondientes.
Entre flores, limones y oraciones recuerdan a Bernardo Bravo
En el marco de su primer aniversario luctuoso, la memoria del dirigente campesino volvió a reunir a familiares, productores y ciudadanos.
Durante la misa celebrada el domingo en la Catedral de Apatzingán, el obispo Cristóbal Ascencio García recordó la lucha del dirigente y llamó a poner fin a la violencia y las extorsiones que afectan a la población.
También se contempló un homenaje mediante un mural en el tianguis limonero, uno de los espacios más representativos de la actividad productiva que Bernardo Bravo defendió.

Las actividades conmemorativas continuarán este lunes 19 de octubre con una misa programada a las 16:00 horas en la Catedral de Morelia.
A un año de su asesinato, el recuerdo de Bernardo Bravo permanece ligado a las exigencias de seguridad, justicia y mejores condiciones de trabajo para los productores del Valle de Apatzingán.

